lunes, 28 de noviembre de 2016

Yo, teleoperador



Por Raúl Fuentes

Voy a ponerles en situación. Imagínense ustedes que todos los días entran en una enorme mole grisácea, fuertemente iluminada con luz artificial aunque en la calle haga un sol radiante. Una vaharada de aire caliente aliñada con toques de “humanidad” y colonias de mil clases les dan la bienvenida a las pituitarias. A la vista solamente grandes imágenes corporativas y largas hileras de cubículos en los que permanecerán estabulados durante largas y tediosas horas, amenizadas por el incesante murmullo de los parloteos, amarrados por la cabeza y oídos mediante un cable en espiral como una suerte de perro a su correa. Y mientras te asignan tu número de serie para la jornada, las tres leyes de la atención bien presentes en tu retina, a saber: Todo gira en torno a la satisfacción del cliente (el que te llama y el que te contrata). El controlador es el “gran hermano” y harás lo que te diga aunque tú no estés formado/a. Tus preferencias no importan; prevalecerán siempre las necesidades del servicio. 

No es un párrafo extraído de una novela de Isaac Asimov, aunque se dé un aire. Es la realidad del día a día de los y las teleoperadores/as.

El dolor envejece más que el tiempo...


Por Gloria Fuertes

El dolor envejece más que el tiempo,
este dolor dolor que no se acaba,
y que te duele todo todo todo
sin dolerte en el cuerpo nada nada.

A tantos días de dolor se muere uno,
ni la vida se va,
ni el corazón se para,
es el dolor acumulado el que,
cuando no lo soportas,
él te aplasta.

Mi accidente será un buen epitafio:
Cuando una calle bajo el sol cruzaba,
de dolor – o de amor – es lo mismo,
murió desbaratada

En recuerdo de Marcos Ana


Para honrar a este gran poeta os dejamos por aquí esta entrevista. Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotr@s.

"Lucharemos por lo que nosotros hemos conquistado.
La dignidad del pueblo no puede recortarse."

Anónimo (oído en el 15M)

"Nuestra vida empieza a terminar 
el día en que callamos las cosas que más importan."

Martin Luther King

Defendamos lo que también es nuestro



Por Romina Fernández

Hace tiempo que las mujeres se incorporaron al mundo laboral; y esto, junto con el factor de que la población envejece y que no se realizan políticas adecuadas de cuidados a la dependencia, resulta en que las mujeres con cargas familiares estén sobresaturadas. Por eso debemos optar por otro tipo de organización del sistema de cuidados en el que se distribuyan las responsabilidades de manera igualitaria y, por supuesto, se proporcionen ayudas sociales dignas. Para conseguirlo debemos introducir el feminismo como un tema central en política y, a su vez, apostar por un feminismo transversal, que esté presente en todas las áreas en las que se trabaje.

Feminizar la política no es realizar pequeños cambios burocráticos, no sólo tiene que ver con porcentajes, gestos y fotos; es un proceso que debe estar enfocado a la forma de organización, de manera cooperativa y sin competencias, creando espacios para que las mujeres realmente se empoderen. El ideal del empoderamiento ciudadano pasa por entender que las mujeres (y las personas de cualquier comunidad oprimida: LGTBI, minorías étnicas, etc.) lo tenemos más difícil a la hora de empoderarnos precisamente porque vivimos en un sistema que se empeña en oprimirnos, o al menos lo intenta.

¿Qué les queda a los jóvenes?


Por Mario Benedetti

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros


¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar


¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.