Por Óscar Fuentes
Mal que a muchos nos pese la investidura de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno, lo cierto es que nada se puede hacer ya por evitarlo, por lo que premia aceptar el escenario cuanto antes para empezar a programar las siguientes acciones.
La abstención del PSOE permite acceder al gobierno a Rajoy, pero la colaboración pasa necesariamente por la elaboración de unos presupuestos generales que permitan dar cabida a todas las medidas restrictivas pendientes de venir de Europa y que hasta ahora no se habían aplicado con la intención de no aumentar una inestabilidad política que seguramente diera alas a aquellas opciones que cuestionan y evidencian las fallas de un sistema económico cada vez más asfixiante para las ¿clases medias?

